La prosperidad se aleja cada vez más de la Universidad Central de Venezuela como un pájaro cuando ve a un niño que corretea deprisa para intentar tomarlo. La casa que vence la sombra se ha convertido en un calvario para todo aquél que sueña graduarse. Un recinto histórico que otorgaba al hijo del venezolano las mejores oportunidades de crecimiento, los mejores servicios estudiantiles, incontables de actividades extracurriculares y un maravilloso espacio llamado “Tierra de nadie” donde estar una tarde sentado junto a ese paisaje verdoso hacía olvidar las preocupaciones. Una universidad con una arquitectura envidiable, con una gran fuente de conocimientos y un inigualable aula magna, donde muchos egresados confiesan con orgullo «Estar debajo de las nubes de calder y escuchar tu nombre es la mejor sensación del mundo”
A muchos les ha tomado por sorpresa el anuncio del presidente Nicolás Maduro, en vista de los múltiples anuncios que nunca termina de anunciar. En el momento menos esperado, y donde parecía una utopía, en el peor momento de su mandato político con un decrecimiento acelerado de su popularidad, el mandatario anuncia ajustes económicos que sin dudas hará repercusión en la economía, y agravará aún más el bolsillo de los venezolanos. Sin dudas, un golpe al bolsillo de la que no se salva el estudiante de la Universidad Central de Venezuela, de la ULA; y de cualquier otra universidad pública del país.
El estudiante becario de la UCV ve como su vida en la universidad Central de Venezuela se hace más cuesta arriba. Sin comedor universitario que tiene más de un año sin prestar servicio a los más de 4.000 alumnos que se beneficiaban de un servicio que es un derecho, en el que un gran porcentaje proviene del interior del país y de zonas consideradas dormitorios como Guarenas y Guatire. Un estudiante que haga vida en la UCV y que no pueda volver a su casa al mediodía por que vive lejos de Caracas, necesitaría al menos 1.000 Bs para comer un desayuno y almuerzo sin bebidas. Un almuerzo que no baja de 700 Bs y las empanadas que cada día tiene un costo distinto producto de la aguda escasez de harina en el país.
¿Puede un estudiante becario sobrevivir ante la aguda crisis con una beca de 2.000 bs al mes? una beca que según el presidente de la Federación de centros universitarios, Hasler Iglesias, debería estar en torno a los 4.000, que a estas alturas también parecen insuficientes. Dicho aumento fue prometido por el ejecutivo en el mes de noviembre de 2015 pero los recursos no han llegado jamás a la UCV. En una situación difícil donde incluso lo más de 7000 estudiantes se ven afectados por el servicio de transporte de la UCV, que no han gozado del servicio durante un largo período hasta el 16 de febrero que se reintegró a pesar de las dificultades para operar en óptimas condiciones.
Un Becario que reside en el interior del país y que necesite pagar residencia estudiantil y alimentarse es practicamente una misión imposible. Antes, se ayudaban con el comedor estudiantil pero ahora han tenido que resignarse a la situación y comer en los cafetines de la universidad. Un estudiante de Química de la UCV confesaba:«Llegué a Caracas en el 2009 a estudiar, a partir del cuarto semestre comencé a recibir la beca de estudio que en ese momento era de 800 bolívares y la residencia me costaba Bs. 600. En aquel entonces me alcanzaba solo para costear donde vivía pero ahorita es imposible».
Una guía puede estar alrededor de 1.500 Bs y las copias se han ubicado por encima de los 20 bs debido al alto costo de la resma de papel que hoy ronda los 4.200; pues los centros de copiados se han visto en la obligación de ajustar sus precios.
La medida económica tomada por el gobierno de Maduro de aumentar el coste de la gasolina de 1bs/litro de 91 octanos y de 6bs/litro de 95 octanos para atajar la crisis que vive venezuela, con una inflación del más de 180% hace de la crisis un efecto dominó, ya que el transporte que opera a base de gasolina, aumentará considerablemente y repercutirá aún más en el aumento de los alimentos.
Se siente la preocupación de un acelerado crecimiento de la inflación; donde una empanada costaba hace 3 meses 60-70 bs y hoy ya está sobre los 150 bs.
Vanessa Elián, expresaba:«Estudiar en una universidad pública también cuesta los dos ojos de la cara». Una apreciación que no escapa de la realidad y de la que nadie se salva…
Vanessa Elián, expresaba:«Estudiar en una universidad pública también cuesta los dos ojos de la cara». Una apreciación que no escapa de la realidad y de la que nadie se salva…
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