Reseña: La tregua – Mario Benedetti
FICHA TÉCNICA:
Título: Yo antes de ti.
Autor: Mario Benedetti
Editorial: Alfa
N° de páginas: 248
SIPNOSIS: Publicada en 1960, La Tregua es la obra de Mario Benedetti que ha alcanzado mayor éxito de público. La cotidianidad gris y rutinaria, marcada por la frustración y la ausencia de perspectivas de la clase media urbana, impregna las páginas de esta novela, que, adoptando la forma de un diario personal, relata un breve periodo de la vida de un empleado viudo, próximo a la jubilación, cuya existencia se divide entre la oficina, la casa, el café y una precaria vida familiar dominada por una difícil relación con unos hijos ya adultos. Una inesperada relación amorosa, que parece ofrecer al protagonista un horizonte de liberación y felicidad personal, queda trágicamente interrumpida y será tan sólo un inciso ¿una tregua? en su lucha cotidiana contra el tedio, la soledad y el paso implacable del tiempo.
OPINIÓN ¿Qué puedo decir del libro? Pues, primero quiero comenzar diciendo que jamás había creído en libros en forma de diarios. El Diario de Ana Frank es un claro ejemplo. Jamás me sentí atraído por un libro en el que un solo personaje contara su vida, sus pensamientos, sus anhelos y sus frustraciones; pero La obra de Mario Benedetti me ha abierto la mente. Aunque no lo considero un libro tan brillante, ha sido un libro que se deja leer, con una historia bastante conmovedora y que le toca el corazón a los lectores que se sientan identificado. Porque parte de su frustración y falta de ambición por la vida; su pasividad y su actitud triste y retraída, proviene de su difícil viudez y la de tener que lidiar toda una vida con tres hijos, completamente solo. Puede suceder en cualquier situación de la vida, como perder a tus padres a temprana edad y quedar huérfano, desamparado y a merced de esta cruel humanidad; a perder un hijo o finalmente a quedar viudo como le ha ocurrido a nuestro desgraciado amigo, Martín Santomé. Hay cosas bastante gratas que me he encontrado y he concluído del diario de Santomé, y es que hay que aplaudirle el hecho de haber salido adelante con sus tres hijos, haberlos sabido educar y preparar para un determinado futuro, aunque conllevase el hecho de no poder sustituir a la madre de Esteban, Blanca y Jaime, tal y como éste último se lo exigió :«Vos vas a ser mi madre, y si no te mato». A pesar de tener unos hijos conflictivos en cierta parte, creo que la situación familiar no era tan crítica; Creo que hasta muchas familias se llevan peor de lo que se podían llevar Santomé y sus tres hijos. OPINIÓN (ALERTA SPOILER)
Su relación con Avellaneda tengo que expresar mi opinión. Esa relación la vi bastante ficticia, una historia realmente que podemos encontrar en historietas y libros; no en la vida real misma. No en esta sociedad podrida. ¿Cómo una niña de 20 años o no sé cuántos tenía Avellaneda, podría enamorarse de un hombre cincuentón, apagado, monótono, aburrido y físicamente no agraciado? Eso solo puede ocurrir en la mente de un poeta.
Sin más que agregar, tengo que decir que el inesperado suceso de Avellaneda me sorprendió , en verdad no pensé que cuando leí el 23 de septiembre el «Dios mío. Dios mío. Dios mío. Dios mío» Tuviese que ver con ese desenlace. En realidad me imaginé que los Padres de Avellaneda descubrieron ese amorío y en un intento de superioridad moral, o lo que sea, la sacaron del país. Pero vaya que fuerte. Hay algunos pensamientos de Santomé que me encantaron. Aquí van: 1-Miércoles 3 de Julio: «En las oficinas no hay amigos; hay tipos que se ven todos los días, que rabian juntos o separados, que hacen chistes y se los festejan, que se intercambian sus quejas y se transmiten sus rencores, que murmuran del Directorio en general y que adulan a cada director en particular. Esto se llama convivencia, pero solo por espejismo la convivencia puede llegar a parecerse a la amistad». 2-«A mí me cuesta ser cariñoso, inclusive en la vida amorosa. Siempre doy menos de lo que tengo. Mi estilo de querer es ése, un poco reticente, reservado el máximo solo para las grandes ocasiones» 3- «No sé qué tendrá mi cara que siempre invita a la confidencia. Me miran, me sonríen, algunos llegan hasta a hacer la mueca que precede al sollozo; después se dedican a abrir su corazón. Y, francamente, hay corazones que no me atraen. Es increíble la cómoda impundicia, el tono de misterio con que algunos tipos secretean de sí mismos». 4- "Avellaneda y yo" 5- «Así estamos, cada uno en su orilla, sin odiarnos, sin amarnos, ajenos».
Usted martín santomé no sabe
cómo querría tener yo ahora todo el tiempo del mundo para quererlo pero no voy a convocarlo junto a mí ya que aún en el caso de que no estuviera todavía muriéndome entonces moriría sólo de aproximarme a su tristeza. Usted martín santomé no sabe cuánto he luchado por seguir viviendo cómo he querido vivir para vivirlo porque me estoy muriendo santomé Usted claro no sabe ya que nunca lo he dicho ni siquiera en esas noches en que usted me descubre con sus manos incrédulas y libres usted no sabe cómo yo valoro su sencillo coraje de quererme Usted martín santomé no sabe y sé que no lo sabe porque he visto sus ojos despejando la incógnita del miedo no sabe que no es viejo que no podría serlo en todo caso allá usted con sus años yo estoy segura de quererlo así. Usted martín santomé no sabe qué bien, que lindo dice avellaneda de algún modo ha inventado mi nombre con su amor usted es la respuesta que yo esperaba a una pregunta que nunca he formulado usted es mi hombre y yo la que abandono usted es mi hombre y yo la que flaqueo Usted Martín Santomé no sabe al menos no lo sabe en esta espera qué triste es ver cerrarse la alegría sin previo aviso de un brutal portazo es raro pero siento que me voy alejando de usted y de mí que estábamos tan cerca de mí y de usted quizá porque vivir es eso es estar cerca y yo me estoy muriendo santomé no sabe usted qué oscura qué lejos qué callada usted martín martín cómo era los nombres se me caen yo misma me estoy cayendo Usted de todos modos no sabe ni imagina qué sola va a quedar mi muerte sin su vi da. |



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