viernes, 20 de mayo de 2016

LA TREGUA


Reseña: La tregua – Mario Benedetti





FICHA TÉCNICA:

Título: Yo antes de ti.
Autor: Mario Benedetti
Editorial: Alfa
N° de páginas: 248
                                       





SIPNOSIS: Publicada en 1960, La Tregua es la obra de Mario Benedetti que ha alcanzado mayor éxito de público. La cotidianidad gris y rutinaria, marcada por la frustración y la ausencia de perspectivas de la clase media urbana, impregna las páginas de esta novela, que, adoptando la forma de un diario personal, relata un breve periodo de la vida de un empleado viudo, próximo a la jubilación, cuya existencia se divide entre la oficina, la casa, el café y una precaria vida familiar dominada por una difícil relación con unos hijos ya adultos. Una inesperada relación amorosa, que parece ofrecer al protagonista un horizonte de liberación y felicidad personal, queda trágicamente interrumpida y será tan sólo un inciso ¿una tregua? en su lucha cotidiana contra el tedio, la soledad y el paso implacable del tiempo. 





                                      OPINIÓN 

¿Qué puedo decir del libro? Pues, primero quiero comenzar diciendo que jamás había creído en libros en forma de diarios. El Diario de Ana Frank es un claro ejemplo. Jamás me sentí atraído por un libro en el que un solo personaje contara su vida, sus pensamientos, sus anhelos y sus frustraciones; pero La obra de Mario Benedetti me ha abierto la mente.

Aunque no lo considero un libro tan brillante, ha sido un libro que se deja leer, con una historia bastante conmovedora y que le toca el corazón a los lectores que se sientan identificado. Porque parte de su frustración y falta de ambición por la vida; su pasividad y su actitud triste y retraída, proviene de su difícil viudez y la de tener que lidiar toda una vida con tres hijos, completamente solo. Puede suceder en cualquier situación de la vida, como perder a tus padres a temprana edad y quedar huérfano, desamparado y a merced de esta cruel humanidad; a perder un hijo o finalmente a quedar viudo como le ha ocurrido a nuestro desgraciado amigo, Martín Santomé.

Hay cosas bastante gratas que me he encontrado y he concluído del diario de Santomé, y es que hay que aplaudirle el hecho de haber salido adelante con sus tres hijos, haberlos sabido educar y preparar para un determinado futuro, aunque conllevase el hecho de no poder sustituir a la madre de Esteban, Blanca y Jaime, tal y como éste último se lo exigió :«Vos vas a ser mi madre, y si no te mato». 

A pesar de tener unos hijos conflictivos en cierta parte, creo que la situación familiar no era tan crítica; Creo que hasta muchas familias se llevan peor de lo que se podían llevar Santomé y sus tres hijos.
                    

                                OPINIÓN (ALERTA SPOILER)


Su relación con Avellaneda tengo que expresar mi opinión. Esa relación la vi bastante ficticia, una historia realmente que podemos encontrar en historietas y libros; no en la vida real misma. No en esta sociedad podrida. ¿Cómo una niña de 20 años o no sé cuántos tenía Avellaneda, podría enamorarse de un hombre cincuentón, apagado, monótono, aburrido y físicamente no agraciado? Eso solo puede ocurrir en la mente de un poeta. 

Sin más que agregar, tengo que decir que el inesperado suceso de Avellaneda me sorprendió , en verdad no pensé que cuando leí el 23 de septiembre el «Dios mío. Dios mío. Dios mío. Dios mío» Tuviese que ver con ese desenlace. En realidad me imaginé que los Padres de Avellaneda descubrieron ese amorío y en un intento de superioridad moral, o lo que sea, la sacaron del país. Pero vaya que fuerte.

Hay algunos pensamientos de Santomé que me encantaron. Aquí van:

1-Miércoles 3 de Julio: «En las oficinas no hay amigos; hay tipos que se ven todos los días, que rabian juntos o separados, que hacen chistes y se los festejan, que se intercambian sus quejas y se transmiten sus rencores, que murmuran del Directorio en general y que adulan a cada director en particular. Esto se llama convivencia, pero solo por espejismo la convivencia puede llegar a parecerse a la amistad».

2-«A mí me cuesta ser cariñoso, inclusive en la vida amorosa. Siempre doy menos de lo que tengo. Mi estilo de querer es ése, un poco reticente, reservado el máximo solo para las grandes ocasiones»

3- «No sé qué tendrá mi cara que siempre invita a la confidencia. Me miran, me sonríen, algunos llegan hasta a hacer la mueca que precede al sollozo; después se dedican a abrir su corazón. Y, francamente, hay corazones que no me atraen. Es increíble la cómoda impundicia, el tono de misterio con que algunos tipos secretean de sí mismos».

4- "Avellaneda y yo"

5- «Así estamos, cada uno en su orilla, sin odiarnos, sin amarnos, ajenos».

                                         

"ÚLTIMA NOCIÓN DE LAURA"-Mario Benedetti
Usted martín santomé no sabe
cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí
ya que aún en el caso de que no estuviera
todavía muriéndome
entonces moriría
sólo de aproximarme a su tristeza.

Usted martín santomé no sabe
cuánto he luchado por seguir viviendo
cómo he querido vivir para vivirlo
porque me estoy muriendo santomé

Usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera
en esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme

Usted martín santomé no sabe
y sé que no lo sabe
porque he visto sus ojos
despejando
la incógnita del miedo

no sabe que no es viejo
que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años
yo estoy segura de quererlo así.

Usted martín santomé no sabe
qué bien, que lindo dice 
avellaneda
de algún modo ha inventado
mi nombre con su amor


usted es la respuesta que yo esperaba
a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre
y yo la que abandono
usted es mi hombre
y yo la que flaqueo

Usted Martín Santomé no sabe
al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría
sin previo aviso
de un brutal portazo

es raro
pero siento
que me voy alejando
de usted y de mí
que estábamos tan cerca
de mí y de usted

quizá porque vivir es eso
es estar cerca
y yo me estoy muriendo 
santomé
no sabe usted
qué oscura
qué lejos
qué callada
usted
martín
martín cómo era
los nombres se me caen
yo misma me estoy cayendo

Usted de todos modos
no sabe ni imagina
qué sola va a quedar
mi muerte
sin
su
vi
da.

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